La SGAE se lleva 85.000 euros del presupuesto de las fiestas de San Mateo en Oviedo

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Oviedo, José Suárez Arias-Cachero, denuncia que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) se lleva 85.000 euros del presupuesto, una cuantía «escandalosa», a su parecer. «Estaría bien que la SGAE estudiara la posibilidad de hacer una excepción durante las fiestas».

Fue durante la presentación del programa de las fiestas de San Mateo, que en esta edición contarán con 500.000 euros menos de presupuesto. «Desde el Consistorio hemos hecho un esfuerzo de acuerdo a la situación que vivimos. Las fiestas deben ser austeras porque si no, estaríamos faltando al respeto de los ciudadanos que afrontan una gran crisis económica», señaló en declaraciones que publica El Comercio Digital.

El montante disponible para los festejos de este año, que comienzan mañana y finalizan el 21 de septiembre, asciende a 1,99 millones de euros tras cinco años de reducción continuada. La rebaja se ha conseguido gracias a la apuesta por más actuaciones de grupos locales y pequeños ajustes de organización. El concejal aprovechó el acto para denunciar que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) se lleva 85.000 euros del presupuesto, una cuantía «escandalosa», a su parecer. «Estaría bien que la SGAE estudiara la posibilidad de hacer una excepción durante las fiestas».


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Críticas a la Campus Party por ser “una barra libre de descargas”

La Coalición de Creadores e Industria de Contenidos ha criticado la “falta de compromiso ético y jurídico” de la organización de la Campus Party y del resto de empresas y entidades participantes, después de que esta cita se haya convertido en una “barra libre” de “descargas ilegales de contenidos”.

Así lo aseguró a Efe Pedro Farré, director de Relaciones Institucionales de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), quien como representante de la Coalición apuntó que existe la tecnología suficiente para “evitar el acceso a las redes P2P” -para el intercambio de archivos- y “disuadir así a la gente de que se descargue contenidos culturales”, algo que, sin embargo, no se hace.

La Coalición de Creadores e Industria de Contenidos fue creada el pasado mes de junio y está integrada por entidades como la SGAE, Promusicae y la Federación para la Defensa de la Propiedad Intelectual (FAP), con el objetivo de luchar contra la piratería digital y sensibilizar a la sociedad sobre sus consecuencias. Farré lamenta que “todos los años, las primeras entrevistas que salen en televisión muestren a algún joven que asegura que va a la Campus para descargarse todo el cine y la música que quiere mucho más rápido”, y asegura que “un porcentaje” de los campuseros solo acude a Valencia con ese objetivo.

“Si se impidiera el acceso a contenidos ilícitos en Internet, ¿tendría la Campus Party tanto éxito? Esa pregunta se contesta fácil”, resaltó. Para Farré, la Campus Party, que ofreció en su última edición una velocidad de banda ancha de 7,5 gigabytes para los 6.000 campuseros, “es sinónimo de que se descarga de todo sin respeto al sector cultural”.

Tras insistir en que ésta no es una opinión sólo suya, pues esa idea “está en el imaginario colectivo”, recordó que él mismo ha acudido en ediciones anteriores a esta cita para participar en alguna conferencia y que, desde su punto de vista, éste es un acontecimiento “respetable y que tiene innumerables cosas positivas”. Sin embargo, incide en que el grado de compromiso ético y jurídico de la organización “no ha sido el que debiera”, pese a que desde los creadores de contenidos se ha solicitado un mayor control “desde hace varios años, sin conseguirlo”.

El dirigente de la SGAE precisa que las redes P2P “no son ilegales, pero sí lo es utilizar estos medios para descargarse ilícitamente ficheros”.

Un artículo publicado en Periodista Digital

SGAE gana el primer round contra la blogosfera

Julio Alonso del blog Merodeando ha sido condenado en primera instancia a pagar 9.000 euros a la SGAE por atentado al honor por los comentarios de varios lectores en un post que escribió sobre Google Bombing y la SGAE. Las implicaciones que puede tener el resultado de este pleito para la blogosfera en su conjunto, al responsabilizar a los autores de un blog sobe los comentarios que escriben los lectores en él puede ser más que trascendente ya que puede crear jurisprudencia.

Al igual que a Julio a mi la sentencia también me parece terriblemente injusta, entre otras cosas porque la mayoría de bloggers no se dedican a esto profesionalmente, no siempre uno tiene tiempo de ir leyendo uno a uno todos los comentarios y en otras ocasiones no tiene la capacidad de discernir si la persona que ha realizado un comentario está injuriando o se está basando en hechos reales demostrables por ella para emitir esa opinión.

 

Para mi es cómo si te condenaran a ti porque a alguien que invitas a tu casa se pone a insultar a alguien desde tu balcón. En el peor de los casos, en casos de aparecer injurias en los comentarios el responsable debería ser quién los escribe no el webmaster del sitio donde los alojan, lo contrario puede sumir a los bloggers y a los medios de comunicación en general en un estado de paranoia permanente o simplemente para no tener problemas cerrar los comentarios. Yo me puedo responsabilizar por lo que yo escribo en el blog pero no por lo que escriben otros, ya nos cuesta bastante trabajo con intentar eliminar a trolls y similares cómo para encima ponernos a juzgar la opinión de los lectores que nos comentan.

Por el otro lado, conviene no olvidar a nuestra estimada SGAE, origen de la demanda, poderoso lobby con un negocio monopolístico que defiende los intereses de unos pocos y que financiamos entre todos los españoles y que no rechista en apretar con su apisonadora legal a cualquiera que se ponga contra sus intereses.

Por suerte, Julio Alonso, ya indicado que piensa recurrir hasta la instancia que haga falta. Nos jugamos todos más de lo que nos pensamos en cómo quede el resultado final de este juicio y que creará jurisprudencia, así que estaría encantado en poder contribuir en la creación de una especie de fondo de defensa de la libertad de expresión en internet con el fin de sufragar las costas judiciales de este y otros casos similares. Creo que ha llegado la hora de utilizar el potencial de internet para defender la red con contundencia.

Un artículo publicado en Gurus Blog

Estamos hartos de la SGAE

Estamos hartos de la SGAE

La SGAE es odiada a un nivel sin precedentes, no importa la profesión, edad, ocupación, posición política o nivel socioeconómico, de hecho, fuera de España también son odiados.

…y estamos hartos.

Un artículo publicado en Alt1040

Las discográficas le reclaman 13 millones de euros a un español que creó un software P2P

Warner, Universal, EMI y Sony-BMG han presentado una demanda contra Pablo Soto Bravo de 13 millones de euros por crear Blubster, Piolet y Manolito, programas para conectarse a redes P2P y compartir archivos, en oooootro caso más donde el acusado del asesinato es el martillo.

Aún así, no hubo asesinato, en España el intercambio sin fines de lucro de música no es penado por la ley, aun así aseguran que la creación del software que tiene fines comerciales y con una “conducta parasitaria” obteniendo provecho de las obras de otros.

Vale recalcar que MP2P Technologies (la empresa de Soto) sí está generando dinero, por ejemplo, aunque hay una versión gratuita de Blubster, también ofrece la versión “XXL” que cuesta $19,95 dólares, el no puede hacerse responsable por el comportamiento de los usuarios, sus herramientas son neutrales y no incentivan ningún comportamiento específico.

Ante la demanda Soto dijo:

En lugar de abrazar la tecnología, eligen un camino que en última instancia les llevará a su propio final. El litigio en sí mismo no es un modelo de negocio válido, sin embargo, ha sido su fútil y desesperado objetivo desde el advenimiento del P2P

Por cierto que Pablo Soto es el responsable de Omemo, un programa que por medio del P2P crea discos virtuales con espacio virtualmente infinito.

¿El canon?… era todo muy sencillo

Hay que ver qué sencillo era todo, y cómo nos complicábamos la vida: que si el canon era o no lógico, que si tenía o no tenía razón de ser, que si era o no ajustado a Derecho, que si no podía ser que los políticos aprobasen algo así tan notoriamente en contra del sentido común y de los intereses de sus electores… En realidad, era todo tan sencillo como “tú recáudalo, y dame una parte a mí”.

La política española, en todo su esplendor: según recoge la Asociación de Internautas en su página web a partir de una información en El Economista, el Tribunal de Cuentas investiga una trama de financiación ilegal a los partidos políticos por parte de la SGAE, que no sólo habría exonerado a varios partidos del pago del canon, sino también financiado proyectos de fundaciones próximas a éstos. La denuncia asegura que “hay financiación directa de las entidades, fundaciones y organizaciones paralelas vinculadas a los partidos políticos y, por lo tanto, financiación encubierta de los mismos”. Lo recoge también Libertad Digital.

Impresionante. ¿Propiedad intelectual? ¿Derechos de autor? Mientras nosotros intentábamos razonar, argumentar y discutir ese tipo de cosas y la revisión de su naturaleza en una economía digital, otros simplemente, según las informaciones recogidas en la prensa, se preocupaban de cómo repartirse el pastel del canon.  ¿Por qué no cuestionar el que fuese la cuestionadísima SGAE, una entidad privada profundamente impopular sobre cuyas cuentas y funcionamiento planean todo tipo de sospechas, la que metiese la mano en nuestros bolsillos cada vez que decidíamos comprar un CD, un DVD, un iPod, una memoria USB y no se cuántas cosas completamente arbitrarias más? ¿Por qué frenar el desarrollo de la sociedad de la información con impuestos y cánones que desalentaban la compra de tecnología? ¿Por qué podían reunirse con toda tranquilidad con cuanto político fuese necesario, torcer voluntades, cambiar articulados y textos, hacer aparecer unas cláusulas y desaparecer otras? Simplemente, porque a cambio entregaban a los políticos de turno su parte correspondiente. Tú legislas para que recaude yo, yo me llevo la parte correspondiente de lo que recaudes tú. Qué bonito. Qué edificante. Tú tienes que pagar canon. Yo también. Una boda, un colegio, un festival benéfico o un autobús, también. Pero ellos no, ellos no son deudores. No sé ni cómo nos atrevimos a preguntar. Nosotros intentando doblar la cuchara, cuando la única verdad es que era todo mucho más sencillo: no había cuchara

Un artículo de Enrique Dans

CCOO organizadores del festival benéfico Entresures se manifiesta contra la SGAE

Ya son menos los que tienen miedo a la SGAE, menos los que temen una demanda por simplemente dar su opinión en línea. CCOO el mayor sindicato de España convocan a manifestarse en contra de la SGAE por, durante dos años del 10% de la caja del Festival Benéfico Entresures.

Sí querido lector, si no estaba usted enterado, la SGAE obliga a entregar a Entresures el 10% del total de las recaudaciones de taquilla del festival, dinero que en su totalidad es destinado a a las escuelas de los niños refugiados saharauis.

3.268€ en 2006 y 4.200€ en 2007, 7.468€ en total que la ambición, egoísmo y avaricia de la SGAE no permite que vayan a la creación de un economato para trabajadores senegaleses en Dakar. Después de dos años de negociaciones que no llegaron a ningún lado, la CCOO dijo basta y con toda la razón.

La propuesta de Entresures era que la SGAE cobrara ese 10% de taquilla pero que lo devuelva íntegramente al festival como donación de la Fundación Autor. Considerando que la entidad obtuvo 400 millones de euros durante 2007, creo que 7 mil euros no son nada, aún así no aceptaron la propuesta y cortaron comunicaciones hace dos meses.

Aún así se quejan cuando los llaman gangsters, terrible.